28/1/16

Nutrientes sanos y ricos: canelones de espinacas y ricota

Hola a todos!!!
 
En el apartado de foodies de esta semana os traigo una receta sencilla pero con un resultado muy sabroso. Como sabéis, en estos momentos estoy embarazada y este estado me obliga a pensar en diferentes recetas que me permitan contar con todos los nutrientes que necesito, sin renunciar al sabor o a mi gusto por la cocina.
 
 

En esta ocasión he preparado unos canelones de espinacas con piñones, pasas y ricota. Con ellos podremos beneficiarnos de las vitaminas y minerales de esta verdura, tales como calcio, hierro, potasio, magnesio, manganeso, fósforo, vitamina A, C, E, K, del grupo B (B6, B2, B1) y ácido fólico (vitamina B9), así como antioxidantes y ácidos grasos Omega-3. Los piñones también son muy interesantes a nivel nutricional pues aportan potasio, fosforo o magnesio, además de vitaminas. Las pasas son ricas en hierro y en fibra; mientras que la ricota es una saludable forma de incluir los lácteos en nuestra dieta.
 
Para preparar la receta, primero salteamos cebolla en una sartén con aceite de oliva, una vez pochada, añadimos 200 gramos de espinacas y salpimentamos (yo las utilizo congeladas y picadas para favorecer que la pasta quede más compacta y favorezca el proceso de relleno). Posteriormente añadimos los piñones y las pasas y vamos agregando la ricota poco a poco, mientras removemos con una cuchara de madera. Normalmente se utiliza la misma cantidad de ricota que de espinacas, pero es cuestión de ir sumándola poco a poco hasta que quede una mezcla homogénea.
 
Por otro lado, tenemos que preparar bechamel, aunque si tenemos prisa es posible comprarla ya precocinada. Tanto si es casera, como si la hemos adquirido en el supermercado, os recomiendo que, a fuego lento, añadáis una loncha de queso de fundir en trocitos y nuez moscada para enriquecer el sabor y la textura.
 
En mi caso, para los canelones utilizo la pasta ya precocinada de Barilla, queda en su punto sin necesidad de hervir y es más cómoda porque tiene forma de tubo. En una fuente apta para el horno, añadís una fina cama de bechamel. Sobre ella, vais colocando cuidadosamente los canelones rellenos de espinacas y queso. Por encima, yo añado una mezcla de salsa de tomate con albahaca cocinada a fuego lento. Para terminar, añadimos el resto de bechamel sobre la pasta y queso de gratinar.  Ahora sólo nos queda meterlo en el horno durante 30 minutos siguiendo las instrucciones del fabricante y... listo!!