8/2/17

Ácidos de nueva generación: los aliados de nuestra belleza

Escogido de forma adecuada, un ácido no tiene rival para borrar síntomas de envejecimiento, acabar con el acné, quitar las manchas y mejorar la imagen de nuestra piel.
Si quieres rejuvenecer tu rostro a nivel celular la mejor opción son los ácidos, es cierto que la palabra inicialmente impone pero vamos a explicarte cuáles, cuándo y cómo debes aplicarlos para obtener resultados satisfactorios.

-Glicólico. Derivado del azúcar de caña, es un exfoliante capaz de romper la unión lipídica en las células muertas de la epidermis, dejando salir las nuevas que están debajo. Estimula la producción de colágeno y ácido hialurónico en las capas profundas de la dermis. Es ideal contra las arrugas pero irrita la piel, por lo que debe usarse como máximo dos veces por semana y por la noche. Al día siguiente es necesario aplicarse protección solar para evitar manchas.
-Mandélico. Se extrae de las almendras amargas e impulsa la renovación celular. Es ideal como antimanchas y seboregulador. También tiene un efecto similar al glicólico pero menos irritante, además no es fotoensible, por lo que se puede emplear en cualquier época del año.
 
-Salicílico. Es el único que sirve para regular una piel grasa, por lo que es perfecto para combatir el acné. Su uso previene la obstrucción de los poros y la rosácea. En consulta se utiliza en forma de peeling y en casa como serum o tónico exfoliante.
-Retinoico. Derivado de la vitamina A, contribuye al desarrollo de las células epiteliales, activa la formación de colágeno y disminuye las marcas de acné. Es ideal como tratamiento de noche para conseguir una piel envidiable.
 
-Hialurónico. Es un componente de la piel responsable de la compactibilidad de los tejidos y es capaz de recolectar una gran cantidad de agua, lo que le permite mantener la correcta hidratación y su turgencia. En baja concentración es muy hidratante y en alta resulta un potente rellenador de arrugas.
-Polihidroxiácido. Sirve para afinar la textura de la piel y constituye un gran renovador celular que, además, reduce la inflamación y aporta hidratación y luminosidad. Utilízalo como mascarilla o como crema de día.